V. LA FORMACION DE RECURSOS HUMANOS PARA EL SECTOR
V.1. La educación técnica profesional en chile.
Los subsectores educativos de la
Enseñanza Media Técnica Profesional y de los Centros de Formación Técnica (CTF) han
estado supeditados a la concepción de las reformas educacionales de principios de los
años 80. La orientación principal de éstas fue la regulación por las leyes del mercado
de la formación de los recursos humanos, considerándose que ello permitiría estructurar
estos sistemas de forma acorde a las necesidades de los diversos sectores de la economía
nacional.
En el caso de la EMTP, se crearon tres modalidades de administración de las instituciones
educativas: municipal, particular subvencionada y de corporaciones. La síntesis de estas
reformas para esta modalidad de enseñanza se expone más adelante.
En este trabajo ha sido de interés tener una idea, aunque aún aproximada, de, en qué
medida la formación de recursos humanos corresponde a las necesidades de la producción y
los servicios y además la interrelación entre los distintos estamentos como factor
importante para la generación de un entorno favorable al desarrollo tecnológico. Las
deducciones con respecto al sector alimentario sólo se pueden hacer en forma muy
aproximada por cuanto los estudios sobre los subsectores educativos orientados a este tema
son aún incipientes.
V.1.1. La Enseñanza Media Técnica Profesional (EMTP)
En el ámbito de la EMTP existen dos
marcos regulatorios: el DL 3166 de 1980, que regula los establecimientos de
administración delegada y el DFL N.2 de 1996 que norma a su vez al sistema de educación
subvencionada. En el último caso existe una subdivisión entre los establecimientos
particulares subvencionados y los municipales ( Es posible que estén administrados por
una corporación municipal o directamente por la municipalidad). Estas modalidades tienen
características diferentes del sostenedor o de las normas que los regulan.
Ambas modalidades tienen su origen, como se mencionó, en las reformas impulsadas a
comienzos de los años 80 que cambiaron el rol del Estado en el sector educacional. Según
éstas el Estado dejó de prestar servicios, mediante instituciones fiscales como era
anteriormente, y se convirtió en financiador, pero dejando los servicios educacionales en
manos de otros agentes, entre ellos, el sector privado.
Las principales reformas fueron la descentralización administrativa generada por el
traspaso de los establecimientos educacionales fiscales a las municipalidades y el
establecimiento de un sistema de financiamiento a la demanda por educación. En virtud del
DL 3166, el Estado traspasó la administración de una parte de sus establecimientos
técnico-profesionales a corporaciones privadas a objeto de que éstos se beneficiaran de
la gestión privada. (Universidad de chile, 1998).
El marco curricular que desde el año 1983 regulaba la planificación de la EMTP
pretendía:
Formar recursos humanos calificados de nivel medio, de acuerdo con las necesidades de los sectores de la economía y los objetivos del desarrollo nacional.
Fomentar una adecuación de la calidad de la enseñanza a la satisfacción de las necesidades del desarrollo económico social del país, de acuerdo con las características regionales y aspiraciones de la comunidad.
Promover y orientar la identificación de las reales necesidades y demandas de recursos humanos de nivel medio para su debida y oportuna satisfacción.
Facilitar una articulación curricular de ingreso y egreso a la modalidad Técnico-Profesional que asegure la vigencia del principio de Educación Permanente, como asimismo, estimular la racional utilización de su infraestructura para emplearla también en actividades educativas no tradicionales y tendientes a satisfacer las demandas del mundo del trabajo.
Adaptar permanentemente los conocimientos teóricos y prácticos de la enseñanza a partir de los diversos cambios experimentados tanto en la evolución laboral como en las tendencias de las materias de formación.
Promover una constante vinculación entre las entidades educacionales y las entidades del sector productivo y laboral del país, que faciliten una interacción eficaz entre educación y trabajo.
Promover el principio de igualdad de oportunidades para recibir un servicio educativo de la mejor calidad posible en beneficio de toda la población escolar sin otra limitación que la que exige una racional administración del sistema y los recursos disponibles.
Durante 1998 se promulgó un nuevo marco curricular basado en los Objetivos Fundamentales y Contenidos Mínimos para la educación media chilena que contiene el espacio de formación técnicoprofesional. Se definieron 44 especialidades contextualizadas en 13 sectores económicos. Para caracterizar cada especialidad se utilizó un enfoque sistémico que considera:
El campo laboral (contexto de procesos en que se desenvuelve la especialidad).
Los insumos que se manejan.
Los procesos que debe dominar compuestos por métodos y técnicas.
Los equipos, instrumentos y herramientas que se debe manipular.
Los productos resultantes.
Dentro de las doce familias
ocupacionales del Marco Curricular Técnico-Profesional del sector de la Enseñanza Media
para el sector Alimentación, se establecieron las especialidades de Elaboración
Industrial de Alimentos y Servicios de Alimentación Colectiva.
En la actualidad se cuenta con 106 Liceos, distribuidos en todas las regiones del país,
que imparten especialidades vinculadas al área alimentaria. En ellos laboran 973
profesores y la matrícula alcanza a 11558 alumnos.
Los diagnósticos del sistema de educación para el trabajo revelaron que en la actualidad
" no existe un sistema coherente de educación para el trabajo que permita responder
efectivamente a las demandas de los jóvenes, como también a las del mundo laboral. En
particular, respecto a la educación técnico profesional se señaló que la
implementación del Marco Curricular no satisfizo las expectativas de renovación
curricular esperadas del mismo. Las evidencias destacaron que no se cumplieron las
aspiraciones de una generación de especialidades basadas en estudios de oferta y demanda
con mecanismos apropiados de vinculación de los liceos con las empresas que aseguraran
una adecuada calidad en la formación de los alumnos. En general, se encontró un desfase
curricular en la educación para el trabajo entre los "saberes transmitidos y
adquiridos en la enseñanza media" y los " saberes requeridos en el mundo post
escolar", especialmente del mundo del trabajo (análisis de 1988 y 1996, citado en
estudio de Universidad de Chile).
Siendo uno de los indicadores de la calidad de este tipo de educación, la vinculación
con la práctica productiva es interesante consignar que en el análisis realizado por la
Universidad de Chile, al preguntar a los egresados por qué los contenidos de la
especialidad no correspondieron a las expectativas, se ofrecen las siguientes tres
razones:
a) Faltó experiencia práctica (32%)
b) Conocimientos poco útiles para el mundo laboral (24%)
c) No es el tipo de conocimiento que esperaba (11%)
La última razón puede tener un
origen muy subjetivo, pero la situación de las dos primeras razones son dignas de tomar
en cuenta, mas cuando, como se señala en el estudio, en las ramas industrial y agrícola
la primera razón mencionada casi duplica a la segunda.
Desafortunadamente, aunque en los análisis sobre este sector educativo, se estudian sus
ramas clasificadas en comercial, técnica, industrial y agrícola/marítima, al parecer no
se ha realizado un estudio detallado de las especialidades que comprenden las mismas como
para poder conocer el peso, los vacíos y calidad de aquellas que se orientan a las ramas
agroindustrial y alimentaria, los sectores que interesan en este estudio.
Sin embargo, es interesante consignar que tomando a la EMTP como un todo, la mayor
carencia percibida es la escasa participación de empresarios, aspecto que se considera
insuficiente por mas de la mitad de los entrevistados en el estudio de 1998 (Universidad
de Chile). También son percibidas como insuficientes las oportunidades de práctica
laboral y acceso al trabajo.
Por otra parte, al desglosar los aspectos centrales de la formación, se encontró que en
la rama agrícola se presentó mas frecuentemente una mejor formación personal y
valórica, orientación para la vida del trabajo, innovación en los planes educativos y
una mejor presencia y participación de empresarios en el colegio. También cuando se
analiza la satisfacción con haber elegido la EMTP el área agrícola alcanza
82%.(Universidad de Chile, 1998).
Sin embargo, al estudiar la correspondencia entre la rama y la especialidad que se
estudió y el perfil de la ocupación que se desempeña entre los ocupados egresados de
EMTP se observa que un 44% trabaja actualmente en la rama y la especialidad que estudió y
un 11% en la rama y no en la especialidad. El grupo que trabaja en la rama y la
especialidad asciende a 37% en la rama industrial y 48% en la agrícola. Es decir, casi un
50% de los egresados ocupados de la EMTP no está trabajando en aquello para lo cual
están preparados y en la rama agrícola mas del 50% no está poniendo en práctica sus
conocimientos. En la rama industrial la situación es más grave.
Es interesante destacar que en reuniones organizadas por la Universidad de Santiago con
empresarios del sector de alimentación, éstos en su mayoría manifestaron no contar con
técnicos de esta disciplina en sus empresas, a excepción de los alumnos del sistema
dual. Para los egresados de la especialidad de Alimentación Colectiva, la situación fue
peor: los empresarios no conocían la existencia de esa profesión.
Lo paradójico de la situación es que los empresarios visualizaron entre las proyecciones
de la industria al desarrollo del recurso humano, junto con la incorporación de
tecnología y la optimización de los procesos.
Las entrevistas a los egresados de las especialidades de Alimentación Colectiva y
Procesamiento de Alimentos arrojaron que éstos tienen enormes dificultades para
insertarse n el mundo laboral en trabajos acordes al supuesto nivel profesional. En la
primera especialidad, las empresas prefieren a personas legas en la profesión, pero que
la han ido aprendiendo en el proceso de trabajo, básicamente por que los salarios son
más bajos. Sin embargo en empresas de mayor categoría ( restaurantes de nivel
internacional, hoteles etc.) los empresarios consideraron que serían de gran provecho
técnicos de alto nivel de calificación. Se encontró incluso una empresa extranjera que
había traído a sus propios técnicos gastronómicos.
La impresión general que queda de los resultados de las reuniones con profesores de las
especialidades mencionadas es que existe un nivel deficiente en la conceptualización del
perfil técnico que se busca formar en los educados, mientras que lo estipulado
oficialmente no se está aplicando (Focus Group, CECTA USACH, 1999).
Uno de los grandes obstáculos para elevar la calidad de la enseñanza, en profesiones con
un fuerte componente práctico como éstas, es la carencia de laboratorios adecuados,
talleres y plantas piloto. Asimismo, desconocimiento de su organización y manejo cuando
los hay. En ello radica la causa de deficiencias en destrezas y conocimientos que los
alumnos demuestran en la práctica y que puede estar atentando contra su inserción
laboral y su nivel de remuneraciones. Así, en 730 sugerencias que aportaron los egresados
en la consulta de la Universidad de Chile se destaca la urgencia de mejorar la
infraestructura y el equipamiento de los liceos.
En el Valle de Rancagua, se detectó que los colegios municipalizados que imparten
educación técnica profesional, presentan un superávit en la matrícula, no cuentan con
suficiente personal y tienen un equipamiento esmirriado. Están en mejor situación las
escuelas técnicas privadas que cuentan con el apoyo de las empresas agroindustriales e
industriales de la zona
Se deduce que la oferta de capacitación que pudiera partir de estas instituciones, es
claramente insuficiente ya que la fuerza de trabajo en esa zona alcanza a 82000 personas
(El número de estudiantes es de 4060 y pertenecen a formación técnico profesional sólo
1508). (Falabella G. Mercado M. 1996)
En reuniones de CECTA-USACH realizadas en Santiago con profesores de Escuelas donde se
imparte la especialidad de Técnico en Alimentación Colectiva se encontraron las
siguientes condiciones adversas a una buena formación de los educados:
No hay instancias de capacitación orientada a materias técnicas.
Déficits en la infraestructura de los establecimientos educacionales. Carencia de laboratorios y talleres donde enseñar los aspectos más técnicos y aplicados de la profesión.
Déficit de material de enseñanza: maquinarias, hornos. Así, la enseñanza es verbalista, pues al alumno "se le cuenta" respecto de la tecnología y los avances existentes.
Carencia de material bibliográfico.
Por otra parte, en el estudio de la
Universidad de Chile, se obtuvieron 413 sugerencias que destacan la necesidad de contar
con mejores profesores para este tipo de enseñanza. Estas sugerencias indican que los
profesores deberían ser: mas preparados y mejores profesionales (25%); mas motivados,
dedicados e interesados (18%); tener mayor comunicación e integración con los alumnos
(13%), perfeccionamiento permanente (13%) (Universidad de Chile,1998).
Asimismo, se encontró que "las personas de empresas no tienen mayor participación
en aspectos de formación general, definición de especialidades y asignaturas, o como
voluntarios en el Consejo Técnico Profesional. Raramente hay en esta vinculación una
pasantía de los profesores en las empresas." Además, los empresarios que aportaron
sugerencias relativas a cómo mejorar la vinculación liceo empresa destacaron la
mayor preparación y participación del liceo y la existencia de una evaluación
participativa de las actividades realizadas.
En labores efectuadas por la Universidad de Santiago de Chile en el ámbito de la
formación para el área alimentaria se han confirmado los problemas antes mencionados. Es
de destacar que desde principios de los años 80 cesó la formación de profesores para
estas especialidades, lo que hasta esas fechas se realizaba en las Universidades del
país. Ello ha ocasionado que esta esfera del conocimiento haya quedado rezagada y no se
cuente con conceptos modernos acordes a las nuevas tecnologías que se emplean en la
industria, lo que se refleja también en la carencia de técnicas docentes adecuadas.
Debido a la situación mencionada, el centro de Estudios en Ciencia y Tecnología de los
Alimentos (CECTA) (3) de dicho centro docente
implementó un curso de perfeccionamiento para monitores de las Escuelas Medias orientadas
al área de alimentación al que asistieron 35 profesores de las 12 regiones del país y
el Area Metropolitana, durante el mes de enero de 1997. En esta primera experiencia se
detectaron los siguientes problemas en este ámbito:
Necesidad de llevar a cabo un estudio sobre desarrollo curricular para las diferentes especialidades del área, adoptando ideas de países industrializados y con demostrado éxito en este tipo de enseñanza.
Se requiere crear carreras de pedagogía en el área alimentaria, hoy en día inexistentes en el país.
Necesidad de acordar un plan de capacitación docente.
Necesidad de preparar material didáctico por carencia total de textos guías y textos metodológicos orientados al trabajo en las distintas especialidades tanto para monitores como para alumnos del sistema de Educación Media Técnico Profesional.
Necesidad de organizar un sistema central de administración y coordinación con el fin de entregar al Ministerio de Educación las herramientas para evaluar en forma permanente, tanto el grado de éxito de la docencia como la respuesta del sector productivo, receptor de los alumnos formados.
En las evaluaciones efectuadas a la
EMTP, un punto común se refiere a la necesidad de que exista una certificación de las
capacidades adquiridas. Se considera que por parte del Estado esto requiere un cierto
ordenamiento básico de las distintas especialidades impartidas y la ejecución por parte
del Ministerio de Educación de las labores de monitoreo y seguimiento de todo el sistema
de EMTP.
En una concepción integral del problema referente a los vacíos de formación de recursos
humanos y desarrollo científico y tecnológico en el área alimentaria, los científicos
de la Universidad de Santiago han elaborado un proyecto para formar un Instituto que
además de realizar tareas de I y D, forme personal docente en dicha especialidad para la
Educación Media Técnica Profesional, como asimismo formule planes y programas de estudio
de carreras técnico-profesionales y profesionales del área de gastronomía y hotelería
en conjunto con el sector productivo, para lo cual existen convenios con la Conselleria de
Cultura, Educacio i Ciencia de la Generalitat Valenciana y la U. De Surrey en el Reino
Unido. Además, dada la masa crítica de profesionales de alta calificación (Ph.D.), con
que cuenta la USACH, se pretende reforzar la formación de post-grado en Ciencia,
Tecnología e Ingeniería de Alimentos en la Corporación a nivel de M.Sc. y Ph.D., para
lo cual incluso se cuenta con convenios firmados con la Universidad de Valencia y el
Consejo Superior de Investigaciones Científicas de España (CSIC).
Nota:
(3) El centro de estudios en Ciencia y Tecnología
de los Alimentos (CECTA) fue creado en 1986 como resultado de una inquietud de los
académicos de diferentes Facultades y Escuela Tecnológica ante la duplicación de
esfuerzos detectadaen el área alimentaria en el seno de la Corporación de la Universidad
de Santiago. El objetivo original formulado para esta entidad fue de construir "un
lugar de estudio, investigación y encuentro para fomentar en la USACH una actividad
multidisciplinaria, con participación de las Facultades y Escuela Tecnológica, dirigida
al desarrollo de la ciencia y la tecnología en el ámbito de los alimentos".